martes, 10 de noviembre de 2015

Poemas a Eugenia

 
Cuerpo de Eugenia
Dylan Thomas, in memoriam
José Antonio Vidal Castaño

‘Quería escribir poesía porque me había enamorado de las palabras’,
dijo Dylan el borracho,
El rebelde; el denostado Dylan Tomas, y eso ¡por estas!  
fue mi religión hasta que te conocí, Eugenia.
¡Por estas!

Tu vigorosa mansedumbre,
Tu virginal altivez ,
Tu apostura silenciosa
De falsa rabiza, me propinaron el verdadero golpe,
El toque de gracia…

Sucedió ¿lo recuerdas? una tarde opaca y lluviosa;
nuestro cuerpos,
Semidesnudos, se reconocieron y anudaron
bajo el fulgor de fingidas estrellas,
de falsos soles y encapuchados planetas;  

Mil luceros interiores abrieron heridas,
canales y surcos en nuestras venas,
y el semen se mezcló con la sangre
Cual torrente penetrante en agua mansa,
y fuiste tú, mi religión, única y verdadera,
mi re-ligare, mi cascada, mi suplicio; mi espuela.

Tántalo no sufrió tanto
La Odisea, fue tan solo un paseo
Al lado de la severa travesía
Que me dicta, a diario,
la religión de tu cuerpo.







 


    

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