martes, 7 de julio de 2015

JUSTO SERNA sobre la escritura de José Antonio Vidal Castaño


Escrito de JUSTO SERNA previo al acto de presentación del 17 de junio de 2015 del libro
ASALTO AL TREN PAGADOR en la librería Ramón Llull de Valencia.

¿Cuál es el propósito del acto? Es doble. Por un lado, destacar, subrayar al escritor José Antonio Vidal Castaño: a quien es historiador además, pero sobre todo prosista. Para ser prosista hay que tener una visión aguda y aguzada

Hay que ser un observador, observador capaz de desprenderse de sí mismo para captar la singularidad de los demás, de esos que son tus contemporáneos o de antepasados recientes y remotos. Y eso ocurre en una obra de ficción o en un investigación histórica, pongamos por caso. 

A la altura de 2015, a Vidal Castaño se le puede reconocer su calidad como investigador académico. Pero también se le puede recuperar ventajosamente como fabulador, como alguien que es capaz de mostrarnos cómo funciona la narración.
El relato no es algo obvio. Es una manera de poner orden al mundo. Es un modo de asentar lo tempestuoso. Es una forma de delimitar el territorio de lo posible. En los relatos de Vidal Castaño, lo tempestuoso es habitual, como es corriente la narración de actos, de hechos de un tiempo que aún nos concierne.

Vidal Castaño muestra al lector, con todo entusiasmo y sutileza los personajes, las descripciones, las observaciones, las acotaciones. No es una glosa de la realidad o un mero acontecimiento convertido en texto. Vidal Castaño pide al lector su colaboración, que deje de ser pasivo o parasitario de hechos ajenos. Lo que le pide es que se deje convencer, que suspenda su incredulidad y, por tanto, que se haga parte de la narración. 

Hay personajes que destacar y hay capacidades y virtudes que subrayar. En 'Asalto al tren pagador' hay una demografía copiosa, personajes de los que sacar parecidos razonables, tipos semejantes a nosotros, con defectos o cualidades equiparables. 

¿Para que sirve contar? Para dar sentido, para mostrar y decir, para sugerir interpretaciones, para cavilar y reír. También en los relatos de Vidal Castaño hay posibilidad de reírse: y ello a pesar de los asuntos graves que trata. Esto es decisivo en un tiempo, en un momento, en que el relato sustituye a las grandes teorías.

Acudan al acto de presentación en la Llibreria Ramón Llull y sobre todo lean al autor. En este libro, en los buenos libros, siempre hallamos una justificación de las ventajas literarias y culturales de leer. Desde la narración hasta la ironía, desde la ficción hasta la observación, desde la tipología humana hasta el detalle microscópico. Etcétera. Son capítulos breves que nos acercan a una España que aún es la nuestra.




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