martes, 28 de abril de 2015

14 DE ABRIL. ALEGATO POR LA REPÚBLICA.



Mis consideraciones.


Considerando que ha llegado el momento de trascender las hueras palabras que proliferan a diario en el lenguaje de los gestores políticos del capital financiero. Considerando que ha llegado el momento de superar la inanidad de gestos y buenas intenciones. Considerando que ha llegado el momento de que el sufrido pueblo trabajador (chusma o populacho para el poder) sobrepase la respuesta indignada, y pretenda sin ambages una acción política liberadora (votar o no es también una acción). Considerando necesario detener la incontenible emigración forzosa de jóvenes y brillantes cerebros. Considerando necesario rechazar la austeridad decretada a base de recortes que nos dejan la miseria y depauperación por todo horizonte… Considerando, igualmente, que se afianzan entre la ciudadanía mensajes como “nada puede hacerse”, podemos ser, al menos, individuos capaces de pensar frente al pensamiento único, impuesto por el más gigantesco aparato de comunicación de masas que forman la prensa, la radio, las cadenas de televisión, la omnipresente publicidad y el juego aparentemente liberador de las redes sociales y la telefonía móvil. Considerando la necesidad de deshollinar el opaco o ennegrecido tejido democrático español, ideológicamente colonizado ⎯en buena medida⎯ por seguidores o herederos políticos de Franco, incluida la monarquía reinante que ha necesitado una operación cosmética de urgencia “para salvarse”, dejándonos dos reyes (uno en uso y otro en desuso), así como a los dirigentes de las cúpulas bancaria y empresarial, corruptores de dirigentes políticos y líderes sociales... Considerando la necesidad de deshacer esa maraña, de detener la rapiña, el permanente fraude fiscal; el abuso desproporcionado que ejerce la jerarquía católica, tolerado por los gestores de la cosa pública. Considerando la necesidad de ejercer la oposición y la crítica acerca de los poderes dominantes invisibles en Bruselas, Pequín, Nueva York o Berlín, con agencias y tentáculos en todos los rincones del universo… Considerando, por todo ello y más, que es tan necesario como el respirar, generar los cambios precisos para poner coto a tanto desmadre, me atrevo, asumiendo el pasado y sin nostalgias, a pedir y proponer la llegada de una República (Federal o no) como marco político, en el que puedan convivir e incluso prosperar, el sentido de la democracia participativa y la corresponsabilidad ciudadana, enajenados hoy por la tiranía de los mercados financieros… Considerando que es pertinente resucitar el potente mensaje de libertad, de igualdad, de fraternidad, de justicia universal y para todos, frente al carcomido andamiaje tras el que se escudan unos poderes públicos ⎯cada vez más dispuestos ⎯con honrosas excepciones⎯ a dejarse seducir y sobornar. Considerando que la dinastía borbónica ha perdido el pie y los papeles; que es una institución hoy obsoleta, tal vez necesaria en su momento, el de efectuar la transición política, como se hizo en los años setenta del siglo XX. Una monarquía que hoy, transcurridos cuarenta años, ha perdido razón de ser y estar, al no concurrir las circunstancias políticas que justificaron su emergencia. Considerando que se trata de una monarquía, que pese a sus intentos por disimularlo, y su aparente neutralidad, es herencia directa de la dictadura franquista y de su “invicto Caudillo”, verdugo de la Segunda República y adalid de la “democracia orgánica”, de la que aún perduran algunos de sus repugnantes rasgos. Considerando necesario trascender el mito de vivir en un “país ingobernable”, tras haber soportado una dictadura de casi cuarenta años, y el que hayan transcurrido otros 40 años de democracia, son más que suficiente bagaje para actuar con la necesaria madurez, etcétera, es por lo que:
Propongo, revisando ese pasado, no quedar convertidos en estatua de sal a la usanza bíblica, sino recuperar la raíz republicana, cuyas esencias y valores democráticos siguen siendo superiores a los del totalitarismo y la dictadura, permitan a la ciudadanía rescatar la normalidad y el equilibrio ético y social perdidos. La República no es ni será ese paraíso prometido por diversas creencias (religiosas o políticas) que nos devuelva el “estado del bienestar”, que cual golondrinas de Bécquer ⎯aquellas que aprendieron nuestros nombres⎯ no volverán. No se trata de volar, ni siquiera de soñar, sino de tener clavados los pies a esta tierra desde la cual intentaremos ⎯debemos de intentarlo⎯ salir adelante con valor y dignidad.
Ya no es, tan sólo pues, el momento de clamar por la República (será la tercera) que necesariamente vendrá, aunque no será fácil ni pronto el conseguirla. Es el momento de fortalecer éticamente esa necesidad, con las armas del pensamiento crítico y la templanza necesarios para dotarla de contenidos y capacidad para mantenerla.
Es, estoy seguro, la mejor manera de sacarle punta al futuro.

14 de abril de 2015.




Pie de foto: La señorita Emelina Carreño Pareja, hija de un camarero de Alcázar de San Juan, fue elegida Miss España 1931. La vemos fotografiada portando una banda donde dice: Miss República

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