martes, 24 de enero de 2017

TARDE, QUE TE QUIERO TARDE

Tarde que te quiero tarde,
tarde, que te quiero tarde y breve. Tarde que no es
avance de la noche.
Tarde oscura sin nostalgia; luz rauda y audacia vespertina.



Tarde ¿Eres acaso pasión y cántico?
No. Eres lucha para que no muera el día...
¿Qué día? Este, ese; el mío, el tuyo, el nuestro;
esa hora, este momento; ese sueño que soñé que soñaba.
¿Eres el sueño de esta vida?
¿Eres acaso, tarde, ese despertar de muerte
presentida hacia esa otra vida que no es vida?
Eres la tarde que te quiero tarde; el principio y fin
de una ignota región,
de una esperanza rota,
de una caída presentida.
¿Eres la zanja, acaso, del desaliento y de la codicia, pervertidas?
¿Es esa la podredumbre de la vida eterna?
¿Nihilismo?
Eres, lo sé, una rata dormida,
eres la somnolencia despiadada
eres: pesadilla, agonía,
gangrena, muerte anunciada;
fugaz
relato,
falaz verbo de un instante...

(JAVC. 20-01-2017)
























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