martes, 22 de diciembre de 2015

Estampa de mujer muda con gato


Estampa de mujer muda con gato


Cuerpo de mujer
sobre sillón imperio.

Ojos entornados
que miran adentro.

- ¿Eugenia ensimismada?
- No
-¿Feliz?
- Tampoco

Eugenia, si, la que resume
a todas las Eugenias, siente dolor y escruta
su interior, su condición
mientras fuera -en el exterior-
se derrama por doquier
el terciopelo de los:
azules, blancos, negros, amarillos pálidos,
anaranjados, todos suaves,
oro finísimo,
marrón-glasé...


Inspira Eugenia, profundamente
para no expirar.
La boca
como el caballero de Calvino (Italo),
inexistente;
muda y sin aliento,
grita, pero nadie le oye.

Brazos largos,
que parecen anudar
una pasión que no se decide a
rebrotar entre los muslos...


Fuera, tras ventanales y visillos
esta la nada;
arquitecturas imaginarias sobre calles sin nombre;
el templete soñado;
la lejana casa con arcadas más allá del sueño
que remata una invisible cruz colonial...

Y más acá, de su dueña tal vez olvidados,
el felino,
el juego de té con pastas y queso, carcomidos por el tiempo.

Eu-genia, Eugenia,
¡Vive!
¡Sal de tu sueño!

Usa, Euge-nia, de tu ojo exterior,
el que pervive, más allá de tu cabeza,
flotando en el espacio difuminado de tu cuadro
y recupera la calidez de las cosas...
Muestra tu cuerpo extendido,
espléndido,
impúdico
imperfecto, si y no por ello
menos bello.

¡Atrévete!
Deslumbra,
oscila,
golpea,
muerde,
siente,
ámate y déjate amar.

¡Atrévete!























No hay comentarios:

Publicar un comentario